Apple producirá sus propios procesadores para sus ordenadores Mac

Como se venía rumoreando, la compañía empezará a fabricar sus propios procesadores. Se llamarán Apple Silicon y estarán basados en la arquitectura ARM. No ocurría un cambio así desde 2005

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El premio gordo, otrora el ‘one more thing’, tardó en salir. Salió temprano el segundo premio, iOS 14; le siguieron las pedreas de iPadOS, watchOS e incluso novedades de software para los Airpods. Pero había más cera en vela. Cuando diseccionaron las grandes novedades de macOS, el sistema operativo que mueve sus ordenadores, Tim Cook volvió al escenario para anunciar que en la gran fiesta del ‘software’ la traca final iba a ser de ‘hardware’. Apple Silicon. 

La compañía, como se daba por hecho desde hace varias semanas, ha puesto en marcha su maquinaria para fabricar sus propios procesadores e ir abandonado progresivamente los chips de Intel, que abrazó en 2005 y que dieron pie al nacimiento del MacBook, entre otros modelos.

Si esta transición sale bien Apple y se emancipa por completo del fabricante estadounidense podría obtener algunos beneficios claros a la hora de crear sus equipos, especialmente sus portátiles. Podrían obtener una flexibilidad similar a la de los teléfonos móviles, donde controla tanto el ‘software’ como el ‘hardware’ al completo. Algo que en el caso de sus tabletas y especialmente sus teléfonos le permite crear sus equipos sin entrar en esa carrera por quién tiene la mayor RAM o la cifra más escandalosa de mAh en la batería ya que pueden optimizar mejor cada pieza.

La promesa que ha hecho Apple en la WWDC virtual es que sus propios procesadores, llamados Apple Silicon, podrán proporcionar un rendimiento más sólido que los actuales. Todo ello sin sacrificar la eficiencia energética. Si lo cumplen, el logro tecnológico será mayúsculo. Pero no se queda ahí, ya que sus planes pasan por mejorar también el rendimiento gráfico así como crear algo similar a los chips de seguridad T1 y T2 que tiene en sus dispositivos.

La arquitectura x86 de Intel entró en el catálogo de Apple en 2006. Un año antes, Steve Jobs había anunciado que se dejaba atrás la de IBM y se cambiaba por esta. Los desarrolladores pudieron comprar un ordenador equipado con los nuevos procesadores para ir adaptando sus creaciones. Y un año después llegó el primer modelo comercial. Sin embargo, pasaron varios cursos hasta que eliminaron por completo el soporte a otros chips que no fuesen los de Intel, gran perjudicado ahora de este movimiento. ¿Por qué? Porque el negocio de ordenadores de la manzana sigue moviendo cada año casi 6.000 millones de euros, un 9% de los ingresos de la compañía.

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