Pablo Iglesias se abre al pacto con Ciudadanos

Podemos negociará cambios en el acuerdo del Gobierno de coalición tras consensuar con el PSOE mantener la subida tributaria

0

El escenario cambia casi cada día y después de la reunión que mantuvieron el viernes el Gobierno y Ciudadanos los mensajes que envía La Moncloa apuntan a que el Ejecutivo quiere intentar que el partido de Inés Arrimadas entre también en un acuerdo para aprobar los Presupuestos generales.

La portavoz del Gobierno y Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha abierto la puerta este martes a “modular” su acuerdo presupuestario con Unidas Podemos para sumar más apoyos a las cuentas públicas, un pacto que Ciudadanos exigió ayer reformular si se quería contar con su participación. El Ejecutivo allana el camino con Cs sin que Podemos ni el PNV pongan obstáculos, pero ERC avisa de que en algún momento tendrá que elegir una de las dos vías porque su respaldo es incompatible con la formación de Arrimadas.

Pedro Sánchez fue claro, en su comparecencia este fin de semana, en apostar por mayorías “transversales” para aprobar los próximos Presupuestos, lo que implica sumar a más partidos de los que formaron la mayoría de su investidura. El Gobierno ha encontrado plena disposición en Ciudadanos a negociar las cuentas públicas y no desdeña ese posible apoyo, que le permite presionar al PP y que le puede dar una seguridad que no ofrece ERC, cuyo voto siempre está en el aire hasta el último minuto y se complica con las elecciones catalanas en un horizonte no tan lejano. Tras ese mensaje del presidente, Ciudadanos avisó ayer de que no aceptará que se le presente el mismo proyecto de Presupuestos que pactaron el PSOE y Unidas Podemos. El Gobierno asegura que su “hoja de ruta” es el pacto PSOE-Unidas Podemos que Ciudadanos tanto critica, pero se muestra abierto a “modularlo”.

“El acuerdo programatico con Unidas Podemos es una hoja de ruta, un pegamento, pero tiene que tener capacidad de adaptación al momento concreto. Tendremos que tener esa capacidad de dejarnos guiar por nuestro acuerdo programático, pero tener los pies en el suelo para escuchar a todos y concitar el mayor apoyo posible. Este Gobierno por sí solo no puede aprobar un Presupuesto, se ve obligado a dialogar, a escuchar, a recibir e incorporar, y eso significa modular su propia hoja de ruta que tenía prevista antes de esta pandemia”, ha defendido la portavoz del Gobierno en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros.

Montero ha utilizado las expresiones “modular”, “adaptar” y “repriorizar” lo pactado, mucho más suaves que una reformulación del acuerdo, que ha negado, pero dejando clara la disposición a revisarlo. “No es que el Gobierno vaya a modificar el acuerdo programático que tiene con Unidas Podemos. Es que se tiene que priorizar y adaptarlo a las exigencias y circunstancias del momento. Habrá que escoger aquellas medidas que más contribuyan ahora”, ha remachado. Fuentes del Ejecutivo señalan que Montero no se refería tanto a la parte fiscal, la que más inquieta a Ciudadanos y que de momento el Gobierno tiene previsto mantener, sino a la idea de que con la crisis del coronavirus habrá que dejar algunas partes del acuerdo con Unidas Podemos para más adelante, en especial la reforma laboral o algunos compromisos de gasto.

El pacto con Ciudadanos sigue siendo muy difícil y tiene el escollo principal en la política fiscal, porque Cs se opone en general a las subidas de impuestos y en concreto rechaza la tasa Google y la llamada tasa Tobin que ya están en proceso para ser aprobadas, y recela de aumentar el IRPF a las rentas de más de 130.000 euros. Además, el Ejecutivo va a poner en marcha pronto la mesa de diálogo con el Gobierno catalán, lo que hará más complicado todavía que Cs pueda llegar a acuerdos.

Unidas Podemos no parece poner problemas a “modular” los plazos del pacto de Gobierno, aunque el diablo estará en los detalles. En paralelo a las palabras de la ministra de Hacienda, el portavoz parlamentario de Podemos, Pablo Echenique, ha reconocido en el Congreso que la pandemia obliga a analizar todo lo pactado anteriormente y a ser flexibles, pero ha puesto también el acento en que el pacto hay que cumplirlo. “Creo que es obvio que después de la peor epidemia en 100 años uno tiene que analizar lo que había acordado previamente. Tanto Unidas Podemos como el PSOE nos presentamos a las elecciones con sendos programas electorales que fueron escritos antes de la epidemia, sin conocer los efectos sociales y económicos que iba a tener. Si lo hubiéramos sabido probablemente hubiéramos llevado mayor inversión en sanidad o algún mecanismo como los ERTE. Eso exige que tengamos flexibilidad, pero también creo que el acuerdo de Gobierno, por un lado, es un acuerdo que como todos exige su cumplimiento y en segundo lugar está muy bien adaptado a la situación actual”, ha argumentado Echenique.

Ciudadanos, a su vez, sigue mostrando su disposición a buscar un acuerdo con el Gobierno para las cuentas mientras consiga limitar la influencia de Podemos. El partido de Arrimadas no pone obstáculos a participar en un pacto en el que también estuvieran el PNV y ERC, siempre que se dé un tratamiento “uniforme” e “igualitario” a todo el territorio nacional, ha especificado su portavoz en el Congreso, Edmundo Bal. “Si [el Gobierno] lo hace de una manera responsable, si presenta unos Presupuestos sensatos, se tomará la decisión que tenga que tomarse pensando en la salida de la crisis”, ha apuntado Bal en una entrevista en Radio Euskadi.

Solo ERC plantea inconvenientes a la suma y se declara incompatible con Ciudadanos. Los republicanos avisan hoy por hoy de que obligarán al Gobierno a elegir una de las dos vías: o la mayoría de la investidura, o la suma de PNV y el partido de Arrimadas. Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de ERC, ha advertido de que “unos Presupuestos pactados con la derecha, con uno de los partidos que hasta hace muy poco estaban en la foto de Colón, como es Cs, no es que sea incompatible para ERC, es que es incompatible para cualquier medida justa de la izquierda”. “Este Gobierno tiene que preguntarse qué quiere ser. Las dos cosas no pueden ser”, ha remachado Rufián, demostrando que el Ejecutivo tiene por delante todavía una negociación dificilísima para encajar todas las piezas del acuerdo presupuestario.

También podría gustarte
Ver comentarios de la noticia

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.