España invierte en sanidad un 15% menos de lo que la media de la UE

La crisis sanitaria del coronavirus 2019 ha puesto en duda la eficacia de la sanidad de España. Si bien el ritmo de contagios vertiginoso de la Covidien-19 y las bajas de cientos de sanitarios han tensado el sistema de salud, también arrastra la falta de inversión y los recortes de esta última década .

La escasez de material y de camas hospitalarias ha aflorado durante las peores semanas de la pandemia, lo que ha puesto de manifiesto que el sistema no estaba preparado para absorber un volumen de contagios tan elevado en tan poco tiempo. Este déficit es un mal compartido con el resto de estados, muchos de los cuales no garantizan el acceso público y universal a la sanidad pública.

Sin embargo, la centralización de las competencias de salud transferidas hace décadas a las comunidades autónomas en el Ministerio de Sanidad español ha demostrado negativa, y la gestión ruinosa de las compras de tests rápidos de detección de la Covidien-19 y del material sanitario necesario han empeorado las condiciones para combatir la pandemia. Además, la falta de previsión para afrontar esta crisis sanitaria ha sido un problema añadido, desligado de la inversión en sanidad, que puede acabar provocando el colapso del sistema.

El estado español es, de hecho, uno de los más castigados por la Covidien-19 de todo el mundo, tanto en número de víctimas mortales como de casos registrados. Además, la falta de tests hace probable que haya más casos reales y que no se detecten. La reacción tardía de las autoridades y la insuficiencia de las medidas adoptadas pueden explicar en buena parte los datos de casos y la mortalidad, junto con el hecho de tener una población envejecida, que es una característica que comparte con algunos otros estados de la UE.

Si nos fijamos en la inversión en salud , el estado español es uno de los que menos invierte en el entorno europeo . Cada año invierte un 15% menos que la media de la UE , según un reporte de la Comisión Europea publicado a finales de 2019, el Informe sobre el Estado de Salud en España , que se publica cada dos años. La inversión en sanidad era de un 8,9% del PIB en 2017, que se traduce en un gasto de 2.371 euros por persona . En cambio, la media de la UE rondaba el 9,8% del PIB y los 2.884 euros por persona . Del total del gasto, la sanidad pública es un 71% , una cifra inferior a la media de la UE, que es del 79%.

Gráfico del Informe sobre el Estado de Salud en España (2019) de la Comisión Europea.

La falta de inversión, comparativamente hablando, se traduce en los camas hospitalarias , un factor en el que España (3 por cada 1.000 habitantes) también se sitúa por debajo de la media europea (5). Es muy lejos, por ejemplo, de Alemania (8), Austria (7,4), Hungría (7) o la República Checa (6,6). Fuera de la UE, lideran Japón (13), Corea del Sur (12,3) y Rusia (8,1). En cuanto al número de médicos, España se sitúa por encima de la media europea : tiene 3,9 por cada 1.000 habitantes contra el 3,6 de la media de la UE. En cambio, tiene 5,7 enfermeros contra el 8,5. Ahora, España no contabiliza los auxiliares de enfermería, lo que sí hacen algunos otros estados europeos. El reporte advierte también de la alta temporalidad de los sanitarios, un 30%.

Pero los datos por sí solas no explican el mejor o peor funcionamiento de un sistema sanitario. El informe europeo también elogia la eficacia de la sanidad pública de España y recoge que la esperanza de vida es la más alta de la UE . Estos dos factores explican, en parte, que menos inversión en sanidad en España no se traduzca en una salud peor de los ciudadanos, junto con la fortaleza de la atención primaria y el gasto menor en medicamentos. Sin embargo, hay elementos asociados, como la dieta o el peso de los factores de riesgos para la salud que influyen en la esperanza de vida. En este sentido, una esperanza de vida más alta no presenta una relación directa con la calidad del sistema de salud, aunque también influye.

Las datos que ofrece el Ministerio de Sanidad español son una inversión del 9% del PIB, que son 105.000 millones de euros anuales. De esta cantidad, 74.000 son del sector público y 31.000 al privado, y el total representa 2.255 euros por habitante. La diferencia entre los datos recogidos por el informe de la Comisión Europea y las que ofrece el gobierno español -un 0,2% del PIB y 116 euros menos por cápita- puede explicarse porque el informe europeo coge los datos de 2017 y las del ministerio son más actuales. El último presupuesto español aprobado fue la primavera de 2018, cuando aún gobernaba el PP.

Comparativa con los estados de la OCDE

Los indicadores de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) son los que se utilizan a nivel internacional para comparar los estados que forman parte. Según el último informe publicado en febrero de este año , de los 36 miembros de la OCDE , España ocupa el puesto 23 en inversión pública en sanidad , el 71%, coincidiendo con la media. El estado francés ocupa el decimosexto con una inversión del 77%.

Noruega y Luxemburgo (85%) encabezan el ranking, seguidos de Japón, Dinamarca y Suecia (84%) y la República Checa, Islandia y los Países Bajos (82%). El estado que invierte menos en sanidad pública es Suiza (30%), seguido de Chile y Estados Unidos (50%), México (51%), Letonia y Corea del Sur (57%) y Grecia (61%).

También podría gustarte

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no aceptar nuestras politicas de cookies. AceptarMás información

Politicas de Cookies

Culturar